miércoles, 13 de agosto de 2014

CONFLICTOS EMOCIONALES Y RETENCIÓN DE LIQUIDOS

Es una acumulación de líquido en los espacios intercelulares. Puede deberse a una obstrucción venosa o linfática. Manifiesta un estado de miedo e inseguridad en la relación con la vida. “Necesito amor, pero no me fio de nadie  y sólo cuento conmigo mismo”. Es como una “barrera” que el individuo pone frente a su entorno, que le parece peligroso.
Se trata de personas que tienen muy arraigados los hábitos familiares, que se preocupan por la perfección, que tienden a asegurarse en exceso de la cosas y que tienen mucho miedo a ser juzgados.
En algunos casos la retención de líquido se manifiesta después de la desaparición de un miembro familiar el cual era su principal apoyo.
Si la retención se sitúa en los tobillos o en los pies, es porque el afectado se encuentra en una situación en la que no sabe qué decidir, duda qué actitud adoptar ante la falta de claridad en las posturas tomadas por los demás.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

¿Qué es lo que nos molesta? ¿De quién nos estamos protegiendo? ¿De qué o quién no queremos desprendernos? ¿Qué tenemos miedo de perder?

viernes, 8 de agosto de 2014

CÉLULAS NUESTRO CUERPO LAS REGENERA

¿Sabías que...?

Cada 35 días, la células de tu piel se reemplazan a sí mismas.

Las células de tu hígado, alrededor de un mes. El hígado desempeña más de 500 funciones, 22 son vitales y es el responsable de actuar como filtro para remover y eliminar sustancias perjudiciales como el alcohol y las toxinas de la sangre, convirtiéndolas en sustancias que puedan ser eliminadas del cuerpo. Si tu hígado se enferma hay una amenaza sería para tu salud.

Los glóbulos rojos (eritrocitos o hematíes) trabajan incesantemente recorriendo el aparato circulatorio alrededor de 300 000 veces antes de envejecer y desintegrarse tras una vida media de 120 días. Alrededor de 20 ml de eritrocitos desaparecen por día de la circulación y, por tanto, idéntica cantidad debe ser producida por el organismo en el mismo lapso. Los glóbulos rojos dan a tu sangre el color rojo, y ello se debe a que en el interior de cada uno de ellos existen de 200 a 300 millones de moléculas de hemoglobina, mediante las cuales realizan su función, que es el transporte de oxígeno por la sangre.

Tu cuerpo produce estas nuevas células a partir de las sustancias nutritivas contenidas en los alimentos que comes.

Por eso es muy importante que hagamos elecciones inteligentes de nuestros alimentos para mantener una salud y nutrición óptima y a la vez prevenir enfermedades o controlarlas en caso de ya padecerlas.

Recuerda que literalmente somos lo que comemos y también lo que bebemos!

lunes, 4 de agosto de 2014

Ejercicio para alinear columna lumbar y pelvis


Practicarlo a diario te ayudará a relajar los músculos de la espalda y pelvis y a armonizar tu respiración.
Instrucciones:
  1. Recuéstate de espaldas sobre el suelo (no vale el colchón, debe ser una superficie dura), flexiona las rodillas apoyando los pies en el suelo. Las piernas deben estar separadas a la altura de las caderas. Coloca los brazos a ambos lados del cuerpo, relajados.
  2. Levanta las caderas del suelo de modo que exageres la curvatura lumbar (debes formar un arco tal que pudiera pasar la mano por el hueco formado). El movimiento correcto aumentará la presión sobre el cóccix. Repítelo diez veces, de manera lenta, arqueando la columna lumbar y volviendo a apoyarla en el suelo.
    Posición de balanceo pélvico con arqueamiento lumbar.
    Arriba: arqueamiento de curvatura lumbar (cóccix a las 6 en punto). Abajo: apoyo de columna lumbar (L5 a las 12 en punto)
  3. Ahora imagina un cuadrante de reloj pegado al suelo justo debajo de tu pelvis. Dibuja con tu mente el número 6 en el cóccix y el 12 entre la 5º vértebra lumbar y el sacro. Completa el cuadrante con el 3 en la zona de la articulación de la cadera derecha y el 9 en la izquierda.
  4. Vuelve a ejecutar el movimiento del punto 2 volcando el peso de tu pelvis sobre las 6 en punto y luego sobre las 12 en punto, una y otra vez. Repite el ciclo 25 veces. Trabaja lento y continuo. Las repeticiones irán permitiendo mayor fluidez y suavidad en los movimientos. La respiración debe suceder con independencia de los cambios de posición del cuerpo.
  5. Estira las piernas y descansa. Observa si hay cambios.
  6. Vuelve a colocarte en la posición número 1.
  7. Lleva la mayor parte del peso de tu pelvis hasta las 3 en punto (cadera izquierda). La inclinación es moderada, la pierna izquierda no debe tocar el suelo. Observa como pierna y pie derechos se afianzan más sobre el suelo. Repite el movimiento 25 veces.
  8. Haz el mismo movimiento del punto anterior pero hacia el lado contrario, es decir hacia las 9 en punto.
  9. Estira las piernas y descansa. Observa si hay cambios.
Te sugiero realizar estos ejercicios diariamente, una o dos veces al día. Siempre observa tu postura antes de comenzar y luego de cada secuencia para detectar los cambios y adquirir mayor conciencia.